Día
Todo era perfecto me levanté con una sonrisa radiante como nunca, mi ánimo era el mejor, nadie podía ganarme. Mi autoestima estaba al grado de sentir la voz de Germán Casas cantándome al oído “eres exquisita como un gran asado con papitas fritas”. Mientras estaba en esa reflexión humana tan profunda, me saqué la chucha y todo volvió a ser normal.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home